El edificio que hoy conocemos como Palau de Mar corresponde a los antiguos Almacenes Generales de Comercio (AGC), el único edificio conservado del viejo puerto industrial de Barcelona. Fueron proyectados en el año 1881 por el ingeniero Maurici Garrán, primer director de la Junta de Obreros del Puerto de Barcelona, con la intención de destinarlos a depósitos comerciales.
El edificio de los antiguos Almacenes Generales de Comercio constituye un ejemplo de la técnica constructiva conceptualmente más innovadora del periodo comprendido entre las postrimerías del siglo XIX y los principios del XX. Los AGC tienen una doble estructura. Por un lado, la estructura interior, de pórticos de acero laminado. Y por otro, la estructura exterior, de obra de fábrica. La estructura interior resulta de gran eficacia cuando se requiere un espacio diáfano capaz de soportar importantes cargas.
La obra de fábrica exterior es el mejor cierre para proteger las mercancías de las inclemencias atmosféricas, el fuego y el robo.
Hace más de un siglo, la expansión de la estructura metálica coincidió con la aparición de la teja plana, y tanto la una como la otra se emplean positivamente en la construcción de los AGC. El amoldamiento mecanizado permitió adaptar mejor la forma a la función, ahorrando material. La teja plana es una pieza ligera, resistente, nervada y que encaja perfectamente tanto con la base como con el resto de las piezas, mediante el acoplamiento en seco y sin usar mortero.
En los AGC conviven dos elementos de apoyo: el pilar de fundición y el pilar de acero laminado. Como elemento de unión es evidente la generalización de pasador. Tanto los pilares como las jácenas se construyen en el taller. Una vez en la obra, estas grandes piezas se montan y se conectan por medio de pasadores tipo tornillo roscado en frío.
La rehabilitación llevada a cabo en 1992 por los arquitectos Josep Benedito y Agustí Mateos comportó una importante metamorfosis de los AGC, que conjugó la tradición portuaria con el dinamismo de la arquitectura contemporánea, y ha establecido un diálogo entre lo viejo y lo nuevo. En primer lugar, se creó un gran espacio vacío en el mismo centro del edificio, para hacerlo menos pesado y, al mismo tiempo, para articular la circulación vertical dentro del edificio. Por otra parte, se edificó otra planta para dar salida al terrado, que ha resultado un éxito, ya que permite disfrutar de unas vistas privilegiadas sobre el Puerto de Barcelona y sobre la ciudad.
Admission
Normal: 4 €
Reducida: 3 €
Jóvenes entre 7 y 18 años, titulares del Carnet Jove, del carnet de estudiante, pensionistas y parados. Poseedores de carnet familiar y familias monoparentales.
Reducida (grupos concertados): 3 €/persona
Gratuita
Mayores de 65 años, menores de 7 años, Amigos del Museo, discapacitados, desempleados, miembros del ICOM, grupos de estudiantes acompañados por el profesor, estudiantes universitarios que lo puedan acreditar y los días 23 de abril, 18 de mayo y 11 y 24 de septiembre. Y todos los primeros domingos de cada mes.