Lo que confiere mayor interés a las instalaciones del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, es la posibilidad de convertirse en el primer centro de investigación del mundo romano en España y en un lugar de encuentro, comunicación y difusión cultural en Extremadura.
Entre las diversas intervenciones promovidas por el Ministerio de Cultura en los últimos años, referidas a instalaciones museísticas, destaca, sin duda, la construcción del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida. La voluntad de crear este museo coincidiendo con la celebración del bimilenario de la ciudad en 1975. Posteriormente adquiere el Estado adquiere un terreno frente al conjunto monumental del teatro y del anfiteatro, llamado "Solar de las Torres", bien conocido por sus hallazgos arqueológicos y bien situado por la proximidad al mundo romano. Esta situación destacada permitiría integrar ruinas y museo en un conjunto privilegiado.
Previa a la programación de las obras se realizó una excavación del solar que puso a la luz una zona suburbana "extramuros" de la ciudad, y que comprende zonas de la arquitectura doméstica, necrópolis, un tramo de calzada y otro tramo de la conducción hidráulica de "San Lázaro".
En 1979 se encarga el proyecto a Rafael Moneo Vallés que gozaba de un importante prestigio por obras como el edificio Bankinter o el Ayuntamiento de Logroño.
Los factores condicionantes del proyecto fueron la conservación "in situ" de los hallazgos arqueológicos, la comunicación del museo con el recinto teatro-anfiteatro, y obviamente el proyecto realizado por don José Álvarez Sáenz de Buruaga.
Al poco tiempo del comienzo de las obras en 1980, surgieron problemas urbanísticos que fueron resueltos favorablemente por la intervención de Antonio Vélez Sánchez, entonces concejal responsable del urbanismo en Mérida, y por la modificación planteada por Moneo en la fachada norte, donde el retranqueo exigido le permitió introducir en el lucernario que proporciona luz rasante en los fondos de las naves laterales.
Esta obra es, sin duda, una de las más tradicionales de Moneo desde el punto de vista figurativo. En ella formula un lenguaje arquitectónico donde plantea el retorno al pasado en los términos de las técnicas, los significados y los contenidos sin olvidar el presente. El esquema general del diseño comprende dos cuerpos de edificación separados por la calzada romana y conectados por una potente pasarela que vuela sobre los restos arqueológicos. En uno de los edificios se alberga el museo y sus almacenes, lo que Moneo en la memoria del proyecto llama museo-archivo, y en el otro establece talleres de restauración, biblioteca, salón de actos y dependencias administrativas.
En el segundo cuerpo del edificio destaca la equilibrada composición de la fachada sur, donde se establece como único elemento compositivo un arco que encierra el acceso principal del museo rematado en por un potente dintel de mármol blanco y un nicho. La puerta contiene bajorrelieves en bronce de Francisco López y el nicho alberga una escultura romana de mármol. El resto del edificio, por su carácter administrativo, tiene una escala más próxima a la arquitectura doméstica.
Admission
Normal: 3,00 EUR
Reduced: 1,50 EUR
Free admission: Saturday (16:00 to closing), Sundays. Following days: April 18 (World Heritage Day), May 18 (International Museums Day), October 12 (Spanish bank Holiday), December 6 (Spanish Constitution Day).